El fin de semana pasada, fuimos a Santander. Es una ciudad en la costa norte de España en el Atlántico. Tenemos que planear el viaje porque no hay nada para hacer el fin de semana en Valladolid. Salimos a las nueve y media de Valladolid. El viaje era cuatro horas. Mi madre de casa llamo al hostal para reservarlo y unos amigos y yo fuimos a la estación de autobuses para comprar billetes. El hostal cuesta veintiséis euros por persona por noche y el autobús cuesta veintidós euros. Es más o menos barato. En la habitación del hostal, hay una ducha y un lavabo pero no hay servicio. Tuvimos que compartir el servicio, pero no era un problema. Me alegro que pudimos que ducharnos en nuestras habitaciones. La ducha es de vidrio, pero es opaco del cuello hasta los rodillos. Era cómico, porque pudiste hablar con amigos mientras duchabas.
Pasamos mucho tiempo en la playa. Fuimos a la playa peligro y otra playa. El agua es muy transparente y azul y las playas son limpias. En el agua, puedes ir a una isla de plástico y saltar en el agua o sentarte. Nadamos a la isla y sentarnos para tomar el sol. El agua es muy profunda a cerca de las islas. Otra playa tiene piedras grandes y las subimos. Pero, cuando salimos de la playa, el océano había cubierto todas las piedras. En las noches, fuimos a las discotecas. He aprendido que no puede decir “club” para discoteca porque club significa un lugar para la prostitución. Hay muchas discotecas en Santander. Pienso que hemos estado a cuatro o cinco discotecas. Por supuesto, comimos churros con chocolate. Son muy ricos. Me encantan todos los pasteles de España. Son ricos y me parecen frescos.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment